martes, 16 de diciembre de 2008

CENA FAMILIAR DE NOCHEBUENA.- (COPLILLAS)

Una cena que se precie en esta noche,
ha de ser muy especial;
será generosa hasta el derroche,
debe terminar con un buen broche,
vino Marqués de Riscal
y champán a troche y moche.

Pero vayamos por partes:
Empieza cuando van llegándo todos
(menos aquellos que falten,
los que, usándo malas artes,
nos hacen pasar por bobos
y tienen un plan mucho antes).

Aún así, se juntan un montón:
los abuelos resignados,
padres, hijos, nietos, algún primo solterón,
la tía Felisa, que ya va con un bastón,
el plasta, que suele ser un cuñado
y algún novio de gorrón.

Y van llegándo los platos,
previsibles cada año,
langostinos,(de los que son más baratos)
que, por cierto, no los cato
porque siempre me hacen daño
y, cuando ya traen el cardo,
llevo esperándo un buen rato.

¿No comes los langostinos?
-me pregunta mi mujer
que se sienta justo enfrente-,
-te portas como un cretino-,
dijo, a voces, delante de tanta gente;
menos mal que ya intervino
la suegra, que trajo el vino
y, murmurándo entre dientes,
me dijo:-no te impacientes,
que se los coma tu primo,
dáselos ¡y que reviente!.

Por seguir con el programa
y no romper tradiciones,
llega el cardo que es justo que tenga fama
pero no, lo que cada año, repite la prima Ana:
--Si no tomais dos raciones,
no os podeis ir a la cama--,
¡qué tonta de los cojones!,
¡no aguanto este panorama!.

¡¡El besuuugo!!, ¡¡el besuuugo!!,
coreaban ya las gentes,
¡callaros!, -les dije yo-
--a ver si aparece aquí
Zapatero, el Presidente--.

Y no veais que follón,
discusiones y tortazos
pues faltaba una ración.
¡Que alguien se apunte al lechazo!,
-sugirió el anfitrión-,
¡yo mismo!, con tal que no haya broncazo,
lo trinqué porque me hacía ilusión.

Total, que con estómagos llenos,
todos nos fuimos calmando,
ya no dimos el tostón,
trajeron dulces muy buenos
que hacía Sor Concepción,
tambien variados licores,
peladillas y turrón.
¡¡1880!!, ¡¡1880!!,
-proclamó la tia Asunción-.
Probé, saboreé, tragué,
vamos, hice una degustación
y, al probarlo, comprobé
y en esto quiero ser breve,
que era, a juzgar por lo rancio,
de ese siglo, del diecinueve.
Y ya, un poquito bebidos,
porque beber, sí se bebe,
a cantar los villancicos
y aguantar, el que se atreve,
viéndo un coñazo en la tele,
que acaba a las tres y pico.

MORALEJA:

Siempre nos quedará la Nochevieja.

4 comentarios:

luis dijo...

Esta es mi última colaboración desde este retiro. Regreso mañana y estaré muy atareado después de haber faltado tanto tiempo de mis ocupaciones.¡¡ FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS MIOS Y A TODOS LOS VUESTROS Y SEGUID CON EL MISMO ENTUSIASMO!!. ¡¡hasta pronto!!

manolo dijo...

¡¡MUY BUENO LUISITO!!
Te vamos a echar mucho de menos en tus vacaciones arevalenses.
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS
¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Jorge dijo...

esta me ha encantao!

Pepe dijo...

- Pues buen viaje, que ya te vale la holganza, (Que te mereces por cierto) espero verte pronto en el blog y en persona. (Los camioneros dicen "En vertical")
-Con esta estupenda coplilla me he quedado saciado (En el buen sentido) hasta tu vuelta, espero que sea pronto. ¡Felices fiestas!

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