Con su descarado victimismo y queriendo echar los balones al tejado del oponente no va a conseguir emborronar la verdad de lo sucedido aquí, en Andalucía, durante treinta años. De tanto practicar la técnica del calamar, la mancha es tan negra que no la disuelve ni el Fairy. ¡Qué fragilidad de memoria! y, dicho sea de paso, que poca vergüenza. Muy bien, Pepe, el humor ácido nos alivia un poco la acumulación de bilis por tanta perversión política.
2 comentarios:
Con su descarado victimismo y queriendo echar los balones al tejado del oponente no va a conseguir emborronar la verdad de lo sucedido aquí, en Andalucía, durante treinta años. De tanto practicar la técnica del calamar, la mancha es tan negra que no la disuelve ni el Fairy. ¡Qué fragilidad de memoria! y, dicho sea de paso, que poca vergüenza.
Muy bien, Pepe, el humor ácido nos alivia un poco la acumulación de bilis por tanta perversión política.
tan real como la vida misma.
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